Siempre que salgas y antes de acostarte, verifica que puertas y ventanas estén bien cerradas. Evita que se aglomere la correspondencia en tu buzón.
Conoce a tus vecinos, registra sus nombres y teléfonos, principalmente de los más cercanos.
Inventa un lugar secreto para guardar tus objetos de valor, los closets, roperos, cajones, ropa, vasijas, detrás de los cuadros, son los primeros sitios que revisan los ladrones.
Evita dejar las llaves en lugares predecibles.
Evita abrir la puerta a desconocidos que no justifiquen la razón de su visita.
Evita dejar a la vista cosas de valor y de fácil transportación.
Instruye a los habitantes de tu hogar para que conozcan estas medidas.
Realiza revisiones frecuentes del funcionamiento de tus medios de protección.
Retira cualquier elemento que pueda facilitar el escalamiento en tu vivienda.
Si te vas a ausentar por algunos días, solicita apoyo a algún familiar o vecino para que tu domicilio no parezca abandonado.
Verifica los antecedentes y datos de cualquier personal que contrates eventualmente.
Procura no dejar mensajes en la contestadora tales como "Por el momento no nos encontramos".
Al salir de tu domicilio, y a tu regreso, asegúrate de que no haya personas sospechosas en el entorno.
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